La regularidad es una de las claves de una comunicación eficaz. Sin embargo, muchas empresas publican a trompicones: mucho en el momento de un lanzamiento y luego nada durante semanas. Un calendario editorial a doce meses permite acabar con la improvisación.

Paso 1: identificar los momentos clave del año

  • sus lanzamientos de productos o servicios;
  • sus ferias y eventos;
  • sus periodos comerciales clave;
  • sus campañas de contratación;
  • las estaciones y fechas importantes para su sector.

Paso 2: definir sus secciones recurrentes

Bastan tres o cuatro secciones: un consejo de experto, un retrato de colaborador, un trabajo para un cliente, un detrás de cámaras… Las secciones dan ritmo y facilitan enormemente la producción.

Paso 3: elegir un ritmo realista

Más vale una publicación semanal mantenida durante todo el año que tres al día durante un mes. Fije un ritmo que pueda sostener y auméntelo después si hace falta.

Paso 4: agrupar los rodajes

Aquí es donde todo se decide. En lugar de producir cada contenido por separado, se agrupan: una jornada de rodaje por trimestre, por ejemplo, permite producir todos los contenidos de los tres meses siguientes. Menos logística, menos molestias para sus equipos y más coherencia.

Paso 5: mantener la flexibilidad

Un calendario no es una prisión. Deje espacio para la actualidad, las oportunidades y los contenidos espontáneos. El calendario es la columna vertebral, no un corsé.

Una comunicación regular no requiere más energía. Requiere estar organizado.

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Es exactamente el principio de nuestro acompañamiento anual: construimos el calendario con usted, planificamos los rodajes y entregamos los contenidos a lo largo de los meses. Dispone de un equipo dedicado que conoce su marca y se evita la carrera de última hora.

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