Usted conoce el rótulo de su mayor competidor. Pero ¿conoce a su director? Si es así, probablemente alguien tomó la decisión de mostrarlo. ¿Y si ese alguien fuera usted?
Por qué un rostro lo cambia todo
Un logotipo no sonríe, no duda, no se entusiasma. Un directivo, sí. Ante dos empresas comparables, los clientes, los candidatos y los socios confían en la que pueden visualizar. Mostrar quién decide es responder a una pregunta que todo el mundo se hace en silencio: «¿con quién estoy tratando?»
Esto vale también para la contratación: un candidato que ya ha visto hablar a su directivo llega a la entrevista con una idea del espíritu de la casa. Nuestro artículo sobre la marca empleadora en vídeo desarrolla este punto.
Dónde mostrarse
- LinkedIn: el terreno natural para un directivo. Foto de perfil cuidada, vídeos cortos a cámara, detrás de las cámaras de un proyecto. Vea los formatos de vídeo que funcionan.
- La web de la empresa: un retrato y unas breves palabras de bienvenida humanizan la página «quiénes somos».
- Los momentos destacados: ferias, inauguraciones, entregas de premios. Una intervención filmada vale por diez comunicados.
- La prensa y los socios: un buen retrato se reutiliza constantemente.
El retrato: la base
Un buen retrato de directivo no es una foto de carnet ni una pose de revista. Muestra a alguien real, en un lugar que se le parece: su taller, su despacho, su terreno. Prevea dos o tres atuendos, un fondo sobrio para los usos formales e imágenes más naturales, en acción, para las redes sociales. Nuestros consejos sobre retratos corporativos le ayudarán a prepararlos.
Tomar la palabra sin traicionarse
La autenticidad no consiste en decirlo todo, sino en decir la verdad. Hable de lo que conoce: una decisión difícil, una lección aprendida, un cliente que le hizo cambiar de opinión. No necesita ser un orador, solo ser claro. Un mensaje, una idea, frases cortas.
El público perdona un «eh». No perdona un discurso que suena falso.
¿Qué cadencia mantener?
La regularidad cuenta más que la intensidad. Más vale una publicación al mes, mantenida durante un año, que diez en septiembre y luego nada. Decida un ritmo que pueda seguir de verdad y ruede por lotes: media jornada de rodaje puede proporcionar varios meses de intervenciones. Es la lógica de su calendario editorial a 12 meses.
La preparación, sin aprender de memoria
- Escriba tres ideas, no un texto. Por ejemplo: el problema, lo que hizo, lo que cambia.
- Dígaselas en voz alta a alguien antes de rodar.
- Tenga notas visibles fuera de plano, pero no lea.
- Repita la misma toma varias veces: la segunda suele ser la buena.
- Beba agua, respire, sonría antes de empezar.
Para profundizar en este punto, vea nuestra guía para triunfar en una entrevista filmada.
Lo que no hay que hacer
| Qué evitar | En su lugar |
|---|---|
| Leer un texto palabra por palabra | Partir de tres ideas y hablar con naturalidad |
| Hacerse publicidad a uno mismo | Contar un problema, una decisión, una lección |
| Copiar el tono de otro directivo | Conservar su vocabulario y su ritmo |
| Publicar a rachas y luego desaparecer | Elegir una cadencia sostenible |
| Esconderse tras la jerga | Hablar como se habla a un cliente |
| Olvidar al equipo | Citar, mostrar y agradecer a quienes hacen el trabajo |
Consejo Empiece por un tema en el que se sienta cómodo: presentar un proyecto, agradecer a un equipo, explicar una elección. La confianza llega con la práctica.
Mostrarse no es un ejercicio de ego, es un servicio prestado a quienes deben confiar en usted. Basta con una buena preparación, un entorno cómodo y alguien que sepa poner a gusto.
En that dog rodamos a menudo retratos e intervenciones de directivos: nos tomamos el tiempo de ponerle a gusto, de montar una luz favorecedora sin artificios y de captar lo que se le parece. Una sesión bien llevada puede proporcionarle a la vez fotos y vídeos para varios meses.
¿Listo para ponerse delante de la cámara?
Preparamos la sesión con usted y le ponemos a gusto, para lograr retratos e intervenciones que se le parezcan.