«No me siento cómodo delante de una cámara». Es la frase que más oímos antes de una entrevista. Y es perfectamente normal. La buena noticia es que, con un poco de preparación y un equipo cercano, cualquiera puede hacer una muy buena entrevista.

Antes del rodaje

  • 1. Conocer los temas que se tratarán, sin aprender un texto de memoria;
  • 2. Preparar dos o tres ejemplos concretos, más elocuentes que las generalidades;
  • 3. Elegir la ropa: lisa, sin estampados pequeños ni logotipos, y con la que uno se sienta a gusto;
  • 4. Dormir bien y tener agua al alcance de la mano.

Durante el rodaje

  • 5. Mirar al entrevistador, no a la cámara (salvo indicación contraria);
  • 6. Retomar la pregunta en la respuesta: «Lo que me gusta de mi profesión es…»;
  • 7. Hacer frases cortas y marcar pausas;
  • 8. No tener miedo de repetir: nada es en directo;
  • 9. Hablar como con un compañero de trabajo, con sus propias palabras.

El último consejo

10. Confiar en el equipo. El papel del director es hacerle sentir cómodo, reformular sus preguntas si hace falta y seleccionar en el montaje sus mejores momentos. Una duda, una frase fallida, una risa: todo eso desaparece o, al contrario, se convierte en un momento auténtico.

Nadie le pide que sea actor. Solo le piden que sea usted mismo.

Nuestra forma de trabajar

En that dog, siempre nos tomamos el tiempo de conversar antes de encender la cámara. Un equipo reducido, un ambiente relajado, preguntas planteadas con naturalidad: a menudo es cuando uno se olvida de la cámara cuando nacen las mejores entrevistas.

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Le acompañamos desde la preparación de las preguntas hasta el montaje final.

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