Tiene tres presupuestos sobre la mesa, un vídeo que lanzar y una duda: ¿cuál elegir? El precio cuenta, pero no lo dice todo. Estas son diez preguntas que hacer antes de firmar, con lo que debe contener una buena respuesta y lo que debe ponerle en alerta.
1. ¿Ha rodado ya en mi sector?
Pida un porfolio, pero sobre todo fíjese en si hay proyectos parecidos al suyo: mismo universo, mismas limitaciones. Un restaurante no se filma como una fábrica. Señal de alerta: un porfolio sin ninguna película completa, solo fragmentos de unos pocos segundos.
2. ¿Quién estará en el rodaje?
¿La persona que le atiende en la reunión es la que vendrá a filmar? ¿Cuántas personas estarán presentes? ¿Quién monta la película? Señal de alerta: una respuesta vaga o una subcontratación no anunciada.
3. ¿Con qué equipo?
No hace falta que retenga modelos. Pregunte simplemente por qué ese equipo, para este proyecto: cámara, luz, sonido y, en su caso, dron o estabilizador. El buen proveedor explica en qué cambia el resultado, sin jerga.
4. ¿Cuántas rondas de revisión están previstas?
El montaje se valida en varias versiones. El presupuesto debe precisar cuántas revisiones incluye y qué ocurre más allá. Señal de alerta: «modificaciones ilimitadas» sin ningún marco o, al contrario, ninguna posibilidad de retoque.
5. ¿Qué derechos de difusión y qué cesión?
Es la pregunta que más se olvida. Una película es una obra y su autor posee derechos sobre ella. Para que usted pueda utilizarla, un contrato de cesión debe precisar dónde, durante cuánto tiempo y en qué soportes. En el derecho francés, cada derecho cedido debe ser objeto de una mención distinta, con su alcance, su destino, su lugar y su duración. Pida que se escriba negro sobre blanco. Las personas filmadas, por su parte, también deben haber dado su autorización.
6. ¿A quién pertenece el material en bruto?
El material en bruto son las imágenes sin montar. Algunos equipos lo conservan, otros lo entregan. Ninguna respuesta es «la buena», pero debe estar por escrito. Si piensa rehacer un montaje dentro de dos años, necesitará saber si podrá hacerlo.
7. ¿Cuáles son los plazos?
Pida un calendario: preparación, rodaje, primera versión, entrega. Y qué ocurre si su validación llega tarde. Señal de alerta: promesas muy rápidas sin ninguna etapa de preparación.
8. ¿Y la música?
Una música «encontrada en internet» no está necesariamente libre de derechos para un uso comercial. Pregunte de dónde viene, qué licencia se aplica y para qué usos. Un buen proveedor sabe decírselo con precisión.
9. ¿Qué adaptaciones están incluidas?
Versión corta, formatos verticales, extractos para redes sociales, fotos sacadas del rodaje: ¿todo ello está previsto, es opcional o es imposible? A menudo es ahí donde se decide la verdadera relación calidad-precio. Vea cómo un rodaje puede alimentar treinta contenidos.
10. ¿Está asegurado?
Pida un certificado de seguro profesional. Un rodaje implica material, a veces público, y lugares. Si ocurre un incidente, más vale saber quién está cubierto.
Consejo Envíe estas diez preguntas por escrito a cada proveedor y compare las respuestas lado a lado. Le enseñará tanto como los propios presupuestos.
Las señales de alerta, en resumen
- Un presupuesto difuso, sin detalle de lo que incluye.
- Ningún contrato de cesión, o «ya veremos más adelante».
- Un precio muy inferior al de los demás, sin explicación.
- Ninguna pregunta sobre sus objetivos: le venden una película, no una respuesta.
- Presión para firmar rápido.
Un buen proveedor no se ofende por estas preguntas: le gustan, porque aclaran el proyecto.
En that dog respondemos con gusto a estos diez puntos antes de cualquier compromiso, por escrito, y puede ver nuestro equipamiento para juzgar con hechos. Más vale un «no» honesto al principio que un malentendido en el montaje.
Este artículo ofrece orientaciones generales y no sustituye el asesoramiento jurídico.
Para profundizar
- Legifrance: artículo L131-3 del Código de la Propiedad Intelectual francés (cesión de derechos de autor) (en francés)
- Service-public.gouv.fr: derecho a la propia imagen y respeto de la vida privada (en francés)
Háganos las diez preguntas
Las respondemos con franqueza, antes de que firme nada.