Apenas tiene tiempo de parpadear. En un feed de noticias, la decisión de quedarse o de seguir deslizando se juega en un gesto del pulgar. Sus tres primeros segundos son, por tanto, su escaparate, su apretón de manos y su puerta de entrada. El resto del vídeo solo existe si han funcionado.
Mito frente a realidad
Mito: «Hay que empezar presentando la empresa.»
Realidad: nadie ha preguntado quién es usted; todos se preguntan qué van a ganar. Empiece por el beneficio, la pregunta o la sorpresa. La presentación vendrá después, para quienes se hayan quedado.
Mito: «Un gancho es un efecto espectacular.»
Realidad: una frase clara y un rostro expresivo casi siempre superan a un efecto gratuito. El gancho debe anunciar el contenido, no disfrazarlo.
Los 6 tipos de ganchos
- La pregunta que toca un problema real.
- El resultado primero: se muestra el final antes del principio.
- El tópico que se derriba.
- La promesa con cifras, realista y cumplible: «3 errores», «en 30 segundos».
- La acción inmediata: un gesto, un movimiento, un plano inesperado.
- La interpelación a un público concreto: «¿Dirige una pyme?»
12 ganchos para adaptar
Sustituya las palabras entre comillas por su sector. Los seis primeros se dirigen a empresas, los seis siguientes a particulares.
Lado B2B
- «Este es el error que hace perder presupuestos a la mayoría de las empresas de nuestro sector.»
- «Nos dicen que este oficio es sencillo. Mire lo que exige realmente.»
- «Su próximo cliente le está buscando ahora mismo. Así es como le encuentra.»
- «Antes: tres días de plazo. Después: tres horas. ¿Cómo?»
- «¿Está contratando? Esto es lo que ven los candidatos antes de escribirle.»
- «Un minuto para entender lo que hacemos, sin jerga.»
Lado B2C
- «No tire este producto antes de ver este truco.»
- «Esto es lo que nunca le enseñan detrás del mostrador.»
- «¿Pensaba que era imposible? Mire.»
- «En 20 segundos, así se elige sin equivocarse.»
- «Esta pieza ha requerido horas. El resultado cabe en un gesto.»
- «Novedad en casa: y no es lo que cree.»
Consejo Escriba tres versiones de la primera frase y pruébelas en voz alta. La que le dé ganas de conocer lo que sigue es la buena.
Los errores que hacen huir
- El logotipo animado al principio. Tranquiliza a su departamento de comunicación, no a su espectador. Coloque el logotipo al final, o discretamente a mitad del vídeo.
- La introducción lenta. Un fundido, un paisaje, tres segundos de silencio: el pulgar ya se ha ido.
- El «Hola, me llamo…». Puede venir más tarde, una vez captada la atención.
- La promesa incumplida. Un gancho engañoso hace subir el primer segundo y hundir el resto. También daña su credibilidad.
- Sin subtítulos. Muchos vídeos se ven sin sonido: sin texto, el gancho desaparece.
- Un sonido mediocre. Una voz lejana o saturada estropea la mejor frase.
Lo que cambia en la imagen
Un buen gancho se prepara desde el rodaje. Se filma el comienzo en varias versiones, se cuida la luz sobre el rostro, se coloca el micrófono lo más cerca posible y se piensa en el encuadre vertical desde la primera toma. En el montaje, se prueban varias aperturas y se conserva la que mejor retiene. Es un trabajo de escritura tanto como de imagen.
En that dog, escribimos la apertura antes de rodar el resto. Un vídeo pensado así se divide más fácilmente en extractos cortos para las redes, incluidos los formatos verticales de los que hablamos en nuestro artículo sobre Reels, TikTok y Shorts.
Vídeos que retienen la atención
Cuéntenos su actividad: construimos con usted vídeos cuyos primeros segundos dan ganas de ver lo que viene después.