Invertir en un vídeo profesional implica un presupuesto, y es natural preguntarse qué va a aportar. Buena noticia: a diferencia de muchas acciones de comunicación, el vídeo se mide con bastante facilidad, siempre que se definan los objetivos desde el principio.
Empezar por el objetivo, no por el formato
Un vídeo puede servir para muchas cosas: dar a conocer una marca, generar solicitudes de presupuesto, facilitar una venta, reclutar, formar, fidelizar. Cada objetivo requiere indicadores distintos. La primera pregunta no es, por tanto, «¿qué vídeo?», sino «¿para conseguir qué?».
Los indicadores a seguir según sus objetivos
Notoriedad
- el número de visualizaciones y el alcance en redes sociales;
- la tasa de visionado completo;
- las veces que se comparte y las menciones de su marca.
Conversión
- la tasa de conversión de las páginas que integran el vídeo, comparada con la de las páginas sin vídeo;
- el número de solicitudes de contacto o de presupuesto;
- el tiempo de permanencia en su sitio web.
Venta y relación con el cliente
- la duración del ciclo de venta;
- el número de preguntas recurrentes que se evitan gracias a un vídeo explicativo;
- las opiniones de sus comerciales, que utilizan el vídeo en las reuniones.
Reclutamiento
- el número de candidaturas recibidas;
- su adecuación al puesto;
- el porcentaje de candidatos que mencionan el vídeo en la entrevista.
Pensar en coste por uso
Un vídeo bien concebido no se usa una sola vez. Vive en su web, sus redes sociales, sus ferias, sus presentaciones comerciales y sus campañas publicitarias, a veces durante varios años. Dividido entre el número de usos y de personas alcanzadas, su coste real suele resultar muy razonable.
La pregunta no es «¿cuánto cuesta este vídeo?», sino «¿cuánto tiempo va a trabajar para nosotros?».
Multiplicar el valor de un rodaje
Para maximizar el retorno de la inversión, lo más eficaz es anticipar las versiones derivadas: una pieza principal, formatos cortos verticales, extractos para publicidad, fotos realizadas el mismo día. Así, un solo rodaje puede alimentar toda su comunicación durante meses.
Lo que hacemos en that dog
Antes de cada proyecto, definimos con usted los objetivos y los usos previstos, para concebir contenidos que realmente sirvan a su actividad. Y como la regularidad da resultados, también ofrecemos un acompañamiento durante todo el año que permite construir un verdadero capital de imágenes.
Hagamos que sus imágenes trabajen
Cuéntenos sus objetivos: le proponemos los contenidos con mayor impacto para su presupuesto.