El vídeo de empresa ha cambiado mucho en los últimos años. Las películas institucionales largas y muy formales dan paso a contenidos más cortos, más humanos y más regulares. Estas son las tendencias que se consolidan en 2026 y lo que cambian en la práctica para su comunicación.
1. La autenticidad antes que la perfección
Las audiencias desconfían de las imágenes demasiado pulidas. Lo que funciona hoy son los vídeos que muestran la realidad de la empresa: equipos reales, lugares reales, palabras reales. Eso no significa descuidar la imagen, al contrario: una buena luz y un encuadre cuidado hacen que esa autenticidad resulte aún más potente.
2. Los colaboradores se convierten en el rostro de la marca
Entrevistas a equipos, retratos profesionales, entre bastidores de un departamento: cada vez se da más protagonismo a los empleados. Es una palanca potente tanto para la marca empleadora como para la relación con el cliente, porque se confía más en una persona que en un logotipo.
3. Formatos cortos… y series
En lugar de una sola película al año, las empresas apuestan por series de vídeos cortos publicados con regularidad: un episodio al mes, una sección recurrente, una cita esperada. Este formato crea un hábito en su audiencia y mantiene su presencia en las redes sociales.
4. El formato vertical se impone también en B2B
Asociado durante mucho tiempo a las redes de consumo, el formato vertical es ya habitual en LinkedIn y en las comunicaciones internas. Por eso los rodajes se conciben desde el principio para adaptarse tanto a horizontal como a vertical.
5. La IA al servicio de la posproducción
Las herramientas de inteligencia artificial facilitan numerosas tareas: transcripción, subtitulado, traducción, búsqueda en el material en bruto, adaptación de formatos. Bien utilizadas, liberan tiempo para lo esencial: la escritura y la mirada. Pero no sustituyen a un verdadero rodaje: el valor de un vídeo de empresa sigue estando en lo que muestra de real.
6. Accesibilidad y subtítulos sistemáticos
Gran parte de los vídeos se ve sin sonido, y la accesibilidad se convierte en un tema por derecho propio. Subtítulos cuidados, textos legibles en pantalla, versiones traducidas: lo que era un extra pasa a ser la norma.
7. La regularidad antes que el golpe de efecto
La tendencia de fondo es el paso de una lógica de «proyecto» a una lógica de «flujo». Las empresas que triunfan con su comunicación en vídeo son las que producen con regularidad, con una línea editorial clara y una identidad visual constante.
En 2026, el vídeo de empresa ya no se concibe como un evento puntual, sino como una cita regular con su audiencia.
¿Cómo ponerse en marcha?
- Identifique dos o tres formatos recurrentes adaptados a sus objetivos;
- Planifique sus rodajes a lo largo del año para garantizar la regularidad;
- Implique a sus equipos y prepárelos para ponerse delante de la cámara;
- Prevea desde el rodaje las adaptaciones para cada canal.
Es precisamente el enfoque que defendemos en that dog con nuestro acompañamiento durante todo el año: un calendario de contenidos ajustado a sus momentos clave, para una presencia en vídeo regular y coherente.
¿Un proyecto de contenidos para su empresa?
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