En muchos sectores, reclutar se ha convertido en un verdadero reto. Los candidatos tienen donde elegir, comparan empresas y quieren saber cómo será realmente su día a día. Una oferta de empleo escrita ya no basta para marcar la diferencia. El vídeo, sí.

1. El vídeo «un día en mi vida»

Una jornada con un colaborador, grabada de forma natural. El candidato descubre el puesto, el equipo, las instalaciones y el ambiente. Es el formato más eficaz para que se imagine en el puesto.

2. El retrato de colaborador

Un empleado cuenta su trayectoria, lo que le gusta de su trabajo y por qué se ha quedado. Sincero y humano, este formato da credibilidad a su discurso como empleador.

3. La presentación del equipo

¿Quiénes serán los futuros compañeros? Un vídeo corto que presenta el departamento y a su responsable tranquiliza y despierta las ganas de unirse al grupo.

4. El detrás de cámaras de la empresa

Eventos internos, rituales, formación, instalaciones: todo lo que constituye su cultura y que no se encuentra en una oferta de empleo.

5. El vídeo de la oferta

Un formato de 30 a 60 segundos asociado a una oferta concreta, en el que el responsable presenta el puesto y el perfil buscado. Aumenta la visibilidad del anuncio en las redes y en los portales de empleo.

Los mejores candidatos no buscan solo un puesto. Buscan un lugar en el que tengan ganas de estar.

Las reglas de oro

  • mantener la autenticidad: colaboradores voluntarios, sin textos aprendidos;
  • mostrar la realidad, incluidas las exigencias del oficio;
  • cuidar la calidad, porque el vídeo representa a su marca;
  • difundirlo donde están sus candidatos: LinkedIn, Instagram, portales de empleo, ferias.

Acompañamos con regularidad a empresas en su comunicación de marca empleadora: desde un vídeo único hasta una serie de retratos rodados en una jornada.

¿Necesita atraer nuevo talento?
Hablemos de sus profesiones y de sus contrataciones: le proponemos los formatos más adecuados.

Solicitar presupuesto →