Subtítulos generados en unos segundos, voz en off sintética, decorados creados por una IA: la inteligencia artificial se cuela en el vídeo corporativo. ¿Hay que desconfiar de ella o utilizarla? Ambas cosas, y sobre todo saber qué decirle a su público. Esto es lo que cambia realmente en 2026.

Lo que la IA hace bien (y sin polémica)

  • Ayuda al montaje: clasificación de los rushes, detección de silencios, transcripción del texto hablado.
  • Subtitulado: una primera versión automática, que hay que revisar sin falta.
  • Limpieza: reducción de ruido, retoques técnicos.

Estos usos asisten el trabajo humano sin fabricar una realidad falsa. No plantean ninguna cuestión particular de transparencia.

Donde hay que reflexionar: voces e imágenes generadas

Una voz sintética, un rostro generado, un lugar que no existe: aquí entramos en el territorio de los contenidos «sintéticos». Se imponen tres precauciones:

  • Personas reales: reproducir la voz o el rostro de un empleado, de un directivo o de un actor requiere su consentimiento, en virtud del derecho a la propia imagen y de los derechos de la personalidad.
  • Productos reales: mostrar un producto tal como no es puede convertirse en una práctica comercial engañosa.
  • Condiciones de uso: lea qué permite su herramienta para un uso comercial.

Transparencia: el calendario del AI Act

El reglamento europeo sobre IA (AI Act) prevé en su artículo 50 obligaciones de transparencia. Son aplicables desde el 2 de agosto de 2026, según la Comisión Europea. El «Digital Omnibus» sobre IA, que ajustó el calendario, aplazó las obligaciones sobre los sistemas de alto riesgo, pero no el artículo 50.

En concreto, quédese con tres ideas:

  1. Dialogar con una IA: una persona que interactúa con un sistema de IA (chatbot) debe ser informada de ello, salvo que resulte evidente.
  2. Marcado de contenidos: los proveedores de sistemas que generan imagen, audio o vídeo deben marcarlos en un formato legible por máquina. Los sistemas ya comercializados antes del 2 de agosto de 2026 tienen hasta el 2 de diciembre de 2026 para adaptarse. Esta obligación afecta ante todo a los editores de herramientas, no a su pyme.
  3. Ultrafalsificaciones (deepfakes): las empresas que difunden un contenido de imagen, audio o vídeo generado o manipulado por IA y que se asemeje a personas, objetos o lugares reales deben indicar que ha sido generado o manipulado artificialmente. Para una obra manifiestamente artística, creativa o de ficción, la mención puede ser más discreta, sin entorpecer la lectura de la obra.

El texto prevé una excepción para las funciones de edición estándar: retocar el brillo o corregir un sonido no convierte el contenido en un deepfake. En junio de 2026, la Comisión publicó un código de buenas prácticas sobre el marcado y el etiquetado, voluntario y destinado a ayudar a los agentes a cumplir.

Consejo En cuanto un elemento de su vídeo esté generado por IA y pueda pasar por real (un rostro, una voz, un lugar), añada una mención clara, en el vídeo o en su descripción. Protege su marca y tranquiliza a su público.

¿A quién pertenece lo que produce la IA?

La cuestión está abierta. En el derecho de autor francés, la protección presupone una creación original, marcada por una aportación humana. Un contenido producido casi exclusivamente por una IA no tiene garantizada la protección: un competidor podría, quizá, copiarlo. Y las condiciones de la herramienta definen lo que usted tiene derecho a hacer con él. Para una identidad visual o una película de marca, más vale contar con elementos cuyos derechos controle.

Por qué el rodaje real conserva su valor

Criterio Rodaje real Contenido generado
Autenticidad Sus instalaciones, personas y productos reales Reconstruido, a señalar si puede pasar por real
Derechos Contratos y autorizaciones clásicos Condiciones de la herramienta, protección incierta
Coherencia de marca Luz, encuadre y ritmo controlados Variable de una generación a otra
Rapidez Más preparación Rápido para pruebas y maquetas

Su equipo, su taller, su producto bajo la luz: lo que la IA no puede mostrar de forma auténtica es lo que realmente existe en su empresa. Y es también lo que sus clientes quieren ver.

Para profundizar

Este artículo ofrece referencias generales y no sustituye el asesoramiento jurídico. El calendario del AI Act ha sufrido ajustes recientes: compruebe las fechas actualizadas.

En that dog, el rodaje sigue siendo la base: luces reales, personas reales, productos reales. La IA puede ayudar entre bastidores, en tareas técnicas, sin sustituir lo que da valor a una imagen. Para seguir leyendo, descubra las tendencias de vídeo corporativo 2026.

Lo real, bien filmado
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